El proyecto de la planta de biometano se borra del horizonte de San Javier. El alcalde, José Miguel Luengo, ha anunciado hoy, martes, que el Ayuntamiento informará desfavorablemente a la declaración de interés público de esta industria, cerrando las puertas a la promotora Enagás Renovables, que planeaba construirla en el suelo no urbanizable de El Mirador.
«Aquí termina la planta de biometano en San Javier», ha sentenciado el alcalde.
En la decisión del Ayuntamiento ha influido la oposición vecinal y la falta de interés del sector primario local. Según el concejal de Urbanismo, Antonio Martínez, la escasez de suelo industrial calificado impide reubicar el proyecto a corto plazo. Además, Luengo sostiene que la instalación carece de «sentido territorial» al no existir cebaderos de porcino que la sustenten.

La plataforma vecinal Stop Biogás San Javier celebra lo que considera un triunfo de la movilización ciudadana tras meses de alegaciones y protestas. Su portavoz, Nuria Velasco, afirma que se mantendrán alerta hasta que la decisión se formalice y la Consejería de Fomento archive la autorización. San Javier se suma así a Santomera y Las Torres de Cotillas como el tercer municipio de la Región que tumba un proyecto similar por presión social.
Por su parte, Enagás Renovables defiende que estas plantas reducen la dependencia energética y gestionan residuos de forma sostenible. Aunque el proyecto queda en un plano «de futuro», la empresa asegura que seguirá trabajando con productores locales.
Este conflicto se produce en un contexto de expansión del biometano en España. Según datos de la Asociación Española de Gas (Sedigas), la hoja de ruta del Gobierno prevé multiplicar por diez la producción de biogás para 2030, aunque la ubicación de estas plantas sigue enfrentando una fuerte oposición social en núcleos rurales.









