Hay incontables momentos emocionantes en los 10 años de vida de las Pink Flamingos, pero el largo aplauso del público en pie el pasado sábado en el teatro Geli Albaladejo de San Pedro del Pinatar, fue uno de los recuerdos para la historia. Se lo merecían. Este equipo de mujeres y un hombre acaban de cumplir su décimo aniversario como pioneras absolutas, ya que fueron el primer equipo BCS (Breast Cancer Survivors) de España, siguiendo la estela del doctor Don McKenzie, quien demostró que el remo en Dragon Boat ayuda a prevenir y mejorar los efectos adversos tras una mastectomía.
UNA SEMILLA DE RESILIENCIA

Fue Maximina Murcia, la capitana del equipo, quien repasó los inicios y reconoció a los colectivos que han apoyado su iniciativa durante los primeros 10 años de vida. El primer y emotivo recuerdo fue para Janet Collins, impulsora de este movimiento y promotora del equipo pinatarense, que ha sido inspiración para varias decenas de los creados en España.
Empezaron como un pequeño grupo de supervivientes y hoy cuentan con una estructura sólida, que ha sido la referencia para otros equipos similares en todo el Levante español (Cartagena, Torrevieja, etc.). Su nombre y uniformidad rosa son ya un icono en el paisaje de Lo Pagán y el Mar Menor. Realizan anualmente la tradicional ‘Ceremonia de las Flores’, un acto solemne donde lanzan rosas al agua en memoria de las compañeras que ya no están.

CRECIMIENTO DEL COLECTIVO
Las Flamenco Rosa no son solo un grupo de salud; son atletas. Han participado con éxito en festivales Internacionales de la IBCPC (International Breast Cancer Paddlers Commission), como el de Florencia (2018) o Nueva Zelanda (2023). Y en campeonatos de España y de Europa de Dragon Boat, logrando podios en categorías Senior y BCS.
Han recibido numerosos reconocimientos, como el premio a la Gesta Deportiva y diversas distinciones por parte del Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar por su labor de visibilización y promoción del deporte como herramienta de salud.
Más allá del deporte, el equipo funciona como un grupo de apoyo mutuo. El movimiento repetitivo del paleo facilita el drenaje linfático, pero el factor psicológico (la ‘fuerza del barco’) es lo que las define. Más allá del deporte, el equipo funciona como un grupo de apoyo mutuo. El movimiento repetitivo del paleo facilita el drenaje linfático, pero el factor psicológico (la «fuerza del barco») es lo que las define.

PALADAS DE VIDA
Como grupo acogedor y referente de vida, las ‘Flamingos’ integraron a un hombre en su equipo. Daniel Martínez, policía municipal de San Pedro del Pinatar, un diagnóstico inesperado le convirtió en el primer y, de momento, único hombre en un equipo de BCS.
«Ellas son un chute de energía. Cada palada que damos en una palada por la vida. Remamos porque estamos vivos», explicaba Dani uno de los sábados de entrenamiento en el Mar Menor. Aunque le prohíben competir en los campeonatos oficiales con equipos femeninos, a Dani le basta con formar parte de este grupo vitalista, que sale a la mar para regresar más fuertes y más unidos.













