El antiguo aeródromo se transformará en un búnker científico de 12 millones para estudiar el Mar Menor

El nuevo Centro de Conservación y Recuperación de Especies del Mar Menor (OM²), promovido por la Comunidad Autónoma, convertirá la terminal del antiguo aeropuerto en un centro científico con laboratorios y acuarios, con el fin de estudiar el ecosistema y fomentar la educación ambiental.
Interior del centro científico con acuarios y visitantes observando
Un vistazo al nuevo centro científico dedicado al Mar Menor.

Donde hasta el año 2019 transitaban los turistas, en el futuro nadarán las doradas y las anguilas. El presidente regional, Fernando López Miras, presentó hoy el proyecto del Centro de Conservación y Recuperación de Especies del Mar Menor (OM²), una infraestructura que convertirá la antigua terminal del aeródromo de San Javier en un búnker científico de 15.000 metros cuadrados. Con una inversión de 12 millones de euros, financiados al 60% por fondos Feder, el complejo aspira a ser un centro científico para estudiar el Mar Menor.

Ciencia bajo el hangar

El centro albergará 21 depósitos marinos con capacidad para 1.100 metros cúbicos de agua. No es un acuario al uso; el equipo redactor, liderado por el arquitecto José Manuel Chacón, ha diseñado un espacio para estudiar el ciclo de vida completo de las especies locales en condiciones controladas. El centro contará con siete laboratorios especializados, de los cuales cuatro permitirán la observación directa del público.

Presentación del Centro de Conservación y Recuperación de Especies del Mar Menor
Presentación del nuevo centro científico para estudiar el Mar Menor.

Un termómetro para la laguna

El proyecto no solo busca criar peces, sino anticipar problemas como el de la ‘sopa verde’ de 2016. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, el Mar Menor es un ecosistema de una fragilidad extrema debido a la presión humana y agrícola; por ello, el OM² integrará sus análisis biológicos en series de datos que orientarán las decisiones políticas. Es la evolución del Banco de Especies de 2019, que ya trabaja con el caballito de mar o la nacra, pero ahora a escala industrial. La sostenibilidad también toca al recinto: se renaturalizarán 1.600 metros cuadrados con sistemas de eficiencia energética.

Inmersión para el ciudadano

El visitante vivirá una suerte de inmersión simulada hacia la oscuridad y la humedad del fondo marino, recorriendo zonas oceánicas y mediterráneas hasta desembocar en el Mar Menor. El itinerario, que incluye 17 acuarios interiores y un mirador final, pretende que el ciudadano entienda que el equilibrio ecológico no es magia, sino gestión. La colaboración con universidades y el Comité de Asesoramiento Científico cerrará el círculo de esta “fuente permanente de datos” que pretende situar a la Región como referente en lagunas costeras.

Entrada al Centro de Conservación y Recuperación de Especies del Mar Menor
El nuevo centro científico se ubicará en la antigua terminal del aeródromo de San Javier. Recreación realizada por la CARM. 

No te pierdas lo esencial:

  • Presupuesto: 12 millones de euros (60% Feder, 40% Comunidad).

  • Superficie: 15.000 m² en la antigua terminal del aeródromo de San Javier.

  • Capacidad técnica: 21 tanques marinos (1.100 m³), 17 acuarios y 7 laboratorios.

  • Sostenibilidad: 1.600 m² de espacios renaturalizados y gestión eficiente de agua.

¿Crees que abrir los laboratorios al público ayudará a que los ciudadanos se involucren más en la protección real del Mar Menor?

“La naturaleza no es un lujo, sino una necesidad del espíritu humano”, dijo Edward Abbey.

¿Por qué te puede interesar?

Este proyecto influye directamente en el futuro del Mar Menor, el motor económico y sentimental de la zona. Como vecino o visitante, te interesa saber que el conocimiento para evitar nuevas crisis ambientales se generará aquí mismo, permitiendo una gestión basada en evidencias y no en suposiciones, además de ofrecer un nuevo espacio divulgativo de nivel internacional.