El agua no pudo con la ilusión de las familias. La alerta amarilla por la borrasca Francis obligó a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente a modificar su tradicional llegada a San Pedro del Pinatar, San Javier y Los Alcázares, sustituyendo el desembarco marítimo por una recepción estática que permitió un contacto más cercano con los niños.

Las intensas lluvias de la víspera de Reyes impidieron que Melchor, Gaspar y Baltasar arribaran, como es costumbre, a la Lonja de Pescados de Lo Pagán, al muelle de La Ribera o al de Los Alcázares. Ante este escenario, los ayuntamientos trasladaron el evento a cubierto. En San Pedro del Pinatar, se organizaron pases al Pabellón Príncipe de Asturias. En La Ribera, los Reyes recibieron a las familias en el centro social Príncipe de Asturias. En San Javier, un espectáculo de luz y sonido suplió a la cabalgata en el pabellón deportivo. Y en Los Alcázares, se organizó la recepción real en el Consistorio.

Un formato cercano y participativo
Los asistentes tuvieron la oportunidad de conversar con los Reyes, entregar sus cartas y fotografiarse con ellos. Antes de su llegada al pabellón, Sus Majestades mantuvieron su compromiso social con una visita al Hogar de Pensionistas de Lo Pagán, donde compartieron la jornada con los mayores de la localidad.
El recinto deportivo se convirtió en un escenario de fantasía gracias a la participación de diversos colectivos y personajes. La música de ‘Zambomba Flamenca’ y las coreografías del Ballet Kebanna marcaron el ritmo de una tarde en la que también estuvieron presentes los carboneros y malabaristas con fuego. El universo infantil estuvo representado por personajes de obras y relatos clásicos como ‘Caperucita Roja’, ‘Los tres cerditos’, ‘Pinocho’ o ‘Los Pitufos’, además de figuras contemporáneas como la ‘Pandilla de Drilo’, ‘Bluey’, ‘Stick’ y ‘Maléfica’.
En La Grajuela, se pudo ver a sus Majestades caminando por uno de los caminos rurales de la localidad. Les dio tiempo a visitar también a los pequeños de Los Narejos y otras pedanías de la comarca costera.

Contexto: La meteorología en las tradiciones del Levante
La decisión de trasladar la cabalgata responde a la recurrencia de fenómenos meteorológicos adversos en la vertiente mediterránea durante el invierno. Según los registros históricos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el sureste español ha experimentado un incremento en la frecuencia de avisos por lluvias intensas en el primer trimestre del año, lo que ha llevado a muchos municipios murcianos a diseñar planes de contingencia para sus eventos al aire libre.









