Preocupación entre los pescadores del Mar Menor: «Si prohiben la anguila, se comerá al resto de las especies»

El patrón de la Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar, José Blaya, advierte sobre el impacto negativo de prohibir la pesca de anguilas en el Mar Menor, crucial para la economía pesquera y el equilibrio ecológico de la laguna.
Dos pescadores en el Mar Menor manejando anguilas en un muelle
Antonio López 'El del Estacio' a su llegada al muelle de Lo Pagán con una carga de anguilas

«Si nos prohiben pescar anguilas, en poco tiempo el Mar Menor será una balsa de anguilas», advierte el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar, José Blaya. No solo es un sustento fundamental para el sector pesquero de la laguna, pues a pesar de que solo aporta el 7% de los ingresos de la Cofradía, se convierte en un sostén económico para pasar los duros meses de invierno, cuando las demás especies escasean. El principal temor de los pescadores es «el desequilibrio que puede provocar en el Mar Menor». Su voracidad acaba con los caballitos de mar, los langostinos y los alevines de las demás especies.

PREOCUPACIÓN POR UN POSIBLE VETO TOTAL

La Comunidad Autónoma aún no ha hecho pública la posición que mantendrá en la reunión convocada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) el próximo martes, 17 de febrero, para declarar a la anguila especie ‘En peligro de extinción’ dentro del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE). La presión de la organización de cocineros Euro-Toques España, promotores de la campaña ‘Angulas, no, gracias’ contra el consumo de esta especie, ha sido decisiva para que el Miteco acelere la protección de la anguila.

El Miteco ha convocado a las comunidades autónomas costeras para proponer su declaración como especie en peligro de extinción con el fin de frenar su declive. Desde el Ministerio defienden que la iniciativa se basa en «criterios científicos sólidos, en recomendaciones de organismos internacionales y en los compromisos de España en materia de conservación de la biodiversidad, además de la lucha contra el tráfico ilegal de especies».

En marzo de 2024, el Comité Científico reiteró su recomendación de incluir la anguila europea en el Catálogo de Especies Amenazadas con la categoría ‘El peligro de extinción’. En noviembre de ese mismo año, la propuesta no obtuvo la mayoría necesaria para su aprobación entre las comunidades autónomas.

Pescadores manipulando anguilas en un recipiente en el Mar Menor
Una especie escurridiza, muy apreciada en Italia y Francia, aunque en España no tiene tradición gastronómica

LA PESCA COMO CONTROL POBLACIONAL

«Puede que escaseen en otras aguas europeas, pero en el Mar Menor abundan, y no ha bajado su población ni siquiera en los años de la crisis» de la laguna, señala el patrón mayor. Según uno de los principales pescadores de anguila, Celedonio Alcaráz, «en el Mar Menor hay cantidad y sobreviven muy bien. A veces encontramos anguilas de las que marcaron el año anterior». La Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse) ha llevado a cabo programas de marcaje con dispositivos de seguimiento remoto y liberación para conocer su comportamiento.

Antes de 2018, la pesca de la anguila era libre durante seis meses al año con artes de palangre. Desde ese año, la voz de alarma desde la Unión Europea obligó a restringir los periodos de captura hasta ahora: actualmente, en el Mar Menor se puede pescar anguila durante dos meses y medio:

  • Durante todo el mes de diciembre
  • Durante la primera quincena de enero
  • Durante todo el mes de marzo

Un total de 42 embarcaciones (más de la mitad de la flota del Mar Menor) se dedican a la anguila con artes fijas de paranza, que calan en los mismos 17 caladeros -o compañías, como los denominan los pescadores- de la laguna.

UN 7% DE LOS INGRESOS DE LA COFRADÍA

Para conocer lo que supondría para el sector del Mar Menor la pérdida de esa pesquería, no basta con saber que equivale al 7% de los ingresos anuales. Lejos de ser lineal, el volumen de capturas es un perfil de sierra, en función de las campañas puntuales de cada especie. La anguila es el sustento de la mitad de la flota durante el invierno, en los meses escasos de dorada, la principal especie en la subasta de Lo Pagán.

La anguila es la única especie que la Cofradía adjudica a un único comprador en un lote del total de la cuota. Es decir, que le pueden vender los 25.000 kilos que tienen autorizados a pescar, siempre con una talla mínima de 38 centímetros, aunque en los últimos años no han completado la cantidad total «por mostrar nuestra voluntad de conservar la especie y facilitar su migración«, explican en la Cofradía.

Una vez al año, las anguilas maduras emprenden un viaje a través del Atlántico hacia el mar de los Sargazos, donde se reproducen y mueren. Las crías tienen que realizar la travesía de regreso. Es fácil imaginar los peligros a los que se enfrentan, en un océano repleto de depredadores, y su milagrosa llegada a los ríos y mares europeos, ya que se adapta igual a aguas dulces y saladas.

Ingresos por la captura de anguilas en la Cofradía de San Pedro del Pinatar:

  • 2023: 158.000 euros
  • 2024: 275.244 euros (el 13,23% de los ingresos )
  • 2025: 199.299 euros (7% de los ingresos)

Durante el mes de febrero, la anguila está en periodo de veda. En la primera parte de la campaña (del 1 de diciembre el 15 de enero), se ha capturado aproximadamente la mitad de la cuota permitida, pero los pescadores saben que marzo no será igual de productivo.

«Con el aumento de la temperatura del agua, la anguila no se mueve. Necesita frío, oscuridad y temporal«, comentan los pescadores. ‘El oscuro’ (como llaman a los días sin luna, coincidió con la veda «y se cargó la racha», se quejan.

La Cofradía pide que se mantenga la pesca, aunque restringida, que permita mantener el equilibrio de especies en la laguna. Argumentan que «no hay un estudio científico del Mar Menor que sirva de base para la decisión más drástica de prohibir la pesca».