Una subvención de 1,6 millones para recuperar el algarrobo como escudo ecológico del Mar Menor

Los municipios del Campo de Cartagena han firmado un pacto europeo para rescatar el cultivo del algarrobo, recibiendo 1,6 millones de euros. La iniciativa busca recuperar este árbol tradicional y crear un mercado para su pulpa, promoviendo empleo verde y sostenibilidad.
Frutos del algarrobo en un árbol con hojas verdes.
El algarrobo, un árbol clave para el ecosistema del Mar Menor, en una foto de la Plataforma para la Custodia del Garbacillo de Tallante.

El algarrobo ya no es solo un recuerdo del paisaje seco. Los 7 municipios del Campo de Cartagena han sellado su primer gran pacto europeo para rescatar este cultivo. La alianza, bajo el impulso de la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, capta 1,6 millones de euros de la Fundación Biodiversidad y fondos FEDER. El proyecto ‘Agricultura Multifuncional del Secano en el Campo de Cartagena’ busca que el árbol recupere su sitio en San Javier, Fuente Álamo, San Pedro del Pinatar, La Unión, Los Alcázares y Torre Pacheco.

Muro contra los nitratos

Este árbol rústico funciona como una esponja natural. Un estudio del CIFEA de Torre Pacheco de 2021, vinculado a la Ley 3/2020 de protección del Mar Menor, confirma su papel vital. Al ser una leguminosa, captura el nitrógeno del suelo sin necesidad de abonos químicos. En una comarca que sufre la erosión, sus raíces sujetan la tierra ante las escorrentías. Es un seguro de vida ambiental. Antaño, los joyeros usaban sus semillas, el garrofín, para pesar diamantes por su asombrosa regularidad; de ahí nace el término ‘quilate’. Hoy, esa precisión se traslada a la bioeconomía y al empleo verde.

En el campo de Cartagena se encuentran algunos ejemplares de algarrobos recogidos en el Catálogo de Árboles Monumentales Prioritarios, como el Garrofero de Galifa, con 5,70 metros de perímetro y 13,1 metros de altura, según la Plataforma para la Custodia del Garbacillo de Tallante.

Alianza por el empleo verde

El plan suma fuerzas entre ayuntamientos y expertos. Junto al consistorio cartagenero, operan el Centro Tecnológico de Energía y Medio Ambiente (CETENMA) y las asociaciones ANSE y ARBA. «Este proyecto es un ejemplo perfecto de cómo la unión de los municipios del Campo de Cartagena nos permite aspirar a financiación europea», explica la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo. La iniciativa incluye formación y apoyo al emprendimiento. No solo consiste en plantar; el objetivo es crear un mercado sólido para la pulpa de garrofa. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, España encabeza la producción mundial de este fruto, lo que garantiza un escenario real para la exportación.

Ventajas del algarrobo en el Campo de Cartagena

  • Ambientales: Actúa como sumidero de nitratos y frena la desertificación. Cumple el requisito legal del 5% de superficie de retención de nutrientes.

  • Económicas: Bajos costes de mantenimiento y precios al alza (65 céntimos/kg en 2019 para cultivo ecológico).

  • Agronómicas: Especie autóctona con mínima necesidad de agua y alta resistencia a plagas.

Lo esencial:

  • Inversión total: 1.600.000 euros (Fondos FEDER y Fundación Biodiversidad).

  • Municipios beneficiados: Cartagena, San Javier, Fuente Álamo, San Pedro del Pinatar, La Unión, Los Alcázares y Torre Pacheco.

  • Marco legal: Ley 3/2020 de recuperación y protección del Mar Menor.

  • Socios técnicos: CETENMA, ANSE y ARBA.

¿Sabías que recuperar un árbol tradicional de tu entorno puede ser la clave para frenar la contaminación por nitratos que afecta a sus playas?

«La tierra ofrece lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre», dijo Mahatma Gandhi.

¿Por qué te puede interesar?

Este proyecto abre una ventana de oportunidad para propietarios agrícolas y emprendedores que busquen modelos de negocio sostenibles. La revitalización del algarrobo no solo protege el ecosistema del Mar Menor, sino que genera un nuevo nicho de empleo verde y formación especializada en una zona donde la agricultura de secano necesita alternativas rentables frente al cambio climático.