La Policía de San Javier dispara por primera vez una pistola de gas pimienta para reducir a un agresor

Un agente de la Policía Local de San Javier utilizó por primera vez un dispositivo no letal JPX para controlar a un individuo agresivo que representaba un peligro público. El suceso tuvo lugar tras una serie de avisos sobre su conducta violenta.
Oficina de la Policía Local de San Javier con un agente trabajando en su computadora.
El aviso sobre el agresor se recibió en el cuartel de San Javier

Era la primera vez que un agente de la Policía local de San Javier disparaba una pistola no letal JPX para reducir a un individuo, cuya conducta agresiva suponía una amenaza en plena calle.

La situación se tensó en segundos. En la noche del pasado lunes, 12 de enero, agentes de la Policía Local de San Javier intervinieron tras varios avisos sobre una agresión violenta ocurrida en las inmediaciones de las dependencias policiales.

Varias personas alertaron de una agresión, y poco después se recibió un aviso del 112 informando de un varón herido y muy agresivo en la vía pública. Cuando llegaron los agentes, el individuo mostraba una actitud extremadamente violenta, con una botella de cristal en la mano de forma amenazante y profiriendo insultos y amenazas graves. El individuo emprendió la huida a pie por diferentes calles cercanas, lo que suponía un serio peligro para cualquier persona que se cruzara con él, e incluso para los propios policías.

Tras una persecución, el individuo fue finalmente interceptado, aunque mantenía una conducta agresiva y desobediente con los agentes. Ante el riesgo inminente, un agente utilizó el dispositivo no letal JPX, arma de dotación del Cuerpo, para repeler la agresión.

Con uno de estos disparos, que contienen una carga de gas pimienta, lograron neutralizar al individuo, ya que el efecto inmediato de esta descarga es un intenso picor de ojos y sequedad en la garganta.

Una vez controlada la situación, comprobaron que el varón presentaba heridas graves anteriores a la intervención policial, por lo que solicitaron asistencia sanitaria urgente y su traslado al hospital Los Arcos.

Según la Policía local de San Javier, era la primera vez que hacían uso de estos dispositivos, de los que cuentan con 8 unidades para reducir con rapidez y sin secuelas a los agresores que presentan un riesgo elevado tanto para la ciudadanía como para la integridad de los agentes.