Un disco en vinilo de María del Monte, un bidé, una peluca ondulada o un libro del oeste por 50 céntimos. Dónde puede encuentrarse todo este dispar material reunido y a precios de ganga? Es el mercadillo dominical que se instala cada semana en el solar del autocine, en la carretera de La Ribera a Los Narejos. Cualquier objeto inimaginable te espera allí, sobre una de las mesas de los chamarileros.
Una mujer rebusca en una bandeja manoseada de galones y medallas militares. Cualquiera puede autocondecorarse a buen precio, igual que puede conseguir miniaturas de licores, monedas antiguas, un traje completo de fallera, juegos de pesas industriales, cargadores de móvil de todo tipo o una extraña torre de Babel con muñequitos de madera que da vueltas por un molinillo. Cestos con bolas de golf, jarras de cerveza, unos patines y un par de pelucas color cobrizo, eso sí, con una buena capa de polvo.
Huchas con forma de perrito rosa, que tal vez nadie quiera, por la simple razón de que ya ni los niños ahorran. Una colección de teléfonos que podrían ser los símbolos de las seis últimas décadas del siglo XX. Los chamarileros reúnen este abigarrado escaparate de objetos que, quién sabe, han pasado ya por decenas de manos, estuvieron en otras vidas y sirvieron a otros propósitos. Tal vez alguien dijo palabras de amor a través de ese teléfono de góndola verde. Puede que esa peluca se subiera alguna noche a un escenario. Los puestos más concurridos son los de libros a 50 céntimos y a un euro, según el calibre de la encuadernación. Hay de todo. Desde novelas de Marcial Lafuente Estefanía, con su pistolero de rigor en la cubierta, a una edición en inglés de Jane Eyre, una de las brumas parisinas de Cortázar, algún Episodio Nacional de Galdós, siempre algún Allan Poe, y tal vez un Henry Miller.
Los puestos mejor organizados son los de la organización benéfica, constituida por residentes británicos, Help Mar Menor. Allí puedes encontrar ropa de todo tipo de segunda mano, pero también un termo de agua caliente o un bidé. Prácticos que son los vecinos ingleses. Y con fines benéficos, ya que su recaudación va destinada a personas en situación de urgente necesidad.
Dónde: Solar del autocine (La Ribera a Los Narejos)
Cuándo: Cada domingo por la mañana. También hay puestos de fruta y flores como en los mercadillos tradicionales. Tiene una gran extensión y dispone de amplio aparcamiento, bar cafetería y castillo hinchable para niños.











