El Linier, todo un monumento a los barcos de pesca del Mar Menor, con más de 40 años de vida, llevará a bordo mañana, jueves 16 de julio, a la patrona, la Virgen del Carmen. Como es tradición, este año saca de nuevo el trono de la Virgen el pescador que estrena embarcación, como es el caso de José Martínez Quesada ‘El Cabra’, tercera generación de pescadores.
Su abuelo ya echaba las redes enfrente de Larache hace décadas, y su padre pasó la vida viendo amanecer en el Mar Menor, pero José se enganchó a la pesca hace 15 años, cuando se dejó el oficio de escayolista. «Es una vida dura, te tiene que gustar, porque son madrugadas, frío, calor», comenta el pescador. Vive con orgullo la experiencia de llevar a la Virgen a bordo de su nuevo barco, que acaba de comprarle a Fulgencio ‘El Kiko’, que regenta también el quiosco en el paseo de La Mota. Fulgencio se acaba de jubilar y le ha vendido a ‘El Cabra’ su barco, al que llamó Linier por el modelo de destructor de guerra que construía la Armada Española, cuyo nombre honra la memoria del marino y virrey Santiago de Liniers.
«Está construido en los astilleros Tárraga, en madera, que pesan mucho y no se los lleva el viento», describe orgulloso el nuevo propietario. En la amura de estribor ha imprimido una fotografía de su padre, José Martínez ‘El Cabra’, fallecido hace 8 años, para que navegue siempre con él por el Mar Menor. En sus 11 metros de eslora, mañana navegará la Virgen del Carmen junto a la familia de ‘El Cabra’ y tres sacerdotes. Llevar a la patrona «es una cosa muy bonica, que se hace una vez en la vida», comenta.
Los hombres la llevan a Lo Pagán, y las mujeres la devuelven a San Pedro
A las 9 de la mañana, la Cofradía de Pescadores sacará de la iglesia parroquial de San Pedro del Pinatar a la Virgen del Carmen en dirección a Lo Pagán. La comitiva hará parada en los cinco altares que instalan los vecinos por el camino hacia el Mar Menor. «Entre los costaleros, hay cada vez más pescadores jóvenes, pero también hay vecinos del pueblo que hacen alguna promesa y nos solicitan llevar a la Virgen», cuenta Antonio Gabriel Villena ‘El Mochuelo’, vicepresidente de la Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar, que reúne a todos los del Mar Menor. Este año, volverá a llevarles las varas un vecino de familia de pescadores que acaba de perder a su mujer.
«Para mí es uno de los días más grandes del año», cuenta el vicepresidente. Recuerda la procesión marítimo terrestre desde que tenía 7 años y salía en el barco de su padre, que llevaba a bordo a la banda de música. Al cumplir los 14, Antonio se hizo pescador. «No se puede describir el fervor y la devoción que sentimos por ella», habla de la patrona de los pescadores.
Hacia las 11 de la mañana, el trono de la Virgen llegará al muelle de Lo Pagán, donde embarcará en el Linier. Tras un recorrido por la laguna, acompañado por decenas de barcos, regresará al puerto, donde la figura de la Virgen presidirá la misa que se oficiará en el exterior de la Lonja. Después, la trasladarán a la iglesia de Lo Pagán. Y a medianoche, serán las mujeres pescadoras las que lleven a la Virgen de vuelta a la parroquia de San Pedro del Pinatar. Hace ya unos cinco años, que las pescadoras se incorporaron a esta tradición.
Este año, como novedad, los pescadores han instalado una caseta marinera en la explanada de Lo Pagán, que sirve delicias cocinadas de productos del Mar Menor. Estará abierta desde las 20 horas hasta la medianoche todos los días hasta el próximo domingo, 19 de julio.







