Una nube lechosa crece en el Mar Menor. Apenas se mueve, pero acaba con la vida del fondo del Mar Menor. La llamada mancha blanca, detectada por primera vez en 2022, cubría hace un año 11 kilómetros cuadrados, casi un 10% de la superficie de la laguna, aunque los últimos análisis del Instituto Español de Oceanografía (IEO‑CSIC) indican su crecimiento.
Un fenómeno que inquieta a los científicos
El investigador del IEO, Juan Manuel Ruiz, describe el fenómeno con precisión quirúrgica: “Es estática, con algunas fluctuaciones, es elástica, ya que vuelve siempre a su forma anterior, y es turbia, lo que elimina toda la vida vegetal debajo de la nube”. La imagen recuerda a una sábana que cae sobre un jardín: lo cubre todo y deja sin luz lo que hay debajo.
Los nuevos sensores del proyecto BELICH, instalados en enero de 2025, han permitido seguir su evolución con más detalle. El sistema forma parte del Marco de Actuaciones Prioritarias para Recuperar el Mar Menor, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El riego agrícola, en el origen del proceso
Los últimos estudios apuntan a una relación directa entre la mancha y las filtraciones subterráneas procedentes del acuífero. El experto del CEBAS‑CSIC, Gonzalo González, explica que existe “una descarga submarina de carbonatos importante”, vinculada al riego agrícola en suelos ricos en carbonato cálcico. Las raíces de los cultivos generan CO₂, que disuelve esos carbonatos y facilita su llegada a la laguna.
El fenómeno, conocido como whiting, se intensifica en primavera, verano y otoño. En invierno se atenúa. En 2023, los investigadores observaron incluso un “apagamiento” temporal coincidiendo con un bloom de fitoplancton.
Un riesgo añadido para un ecosistema frágil
La ubicación de la mancha, junto a la desembocadura de la rambla del Albujón, refuerza la preocupación. Es una zona de bajas corrientes y principal entrada de nutrientes. La falta de luz bajo la nube favorece episodios de anoxia, como los que provocaron mortandades de fauna en 2019.
Según la AEMET, 2023 y 2024 fueron los años más cálidos en España desde que hay registros, un contexto que incrementa la frecuencia de olas de calor marinas en el Mediterráneo occidental (AEMET, 2024). Los investigadores del IEO advierten de que el calentamiento y las lluvias extremas actúan como “mecanismos disruptores” que pueden acelerar la expansión de la mancha.
Quédate con lo esencial:
- Superficie afectada: 11 km² (casi 10% del Mar Menor) hace un año. En expansión.
- Origen: precipitación de carbonatos vinculada al acuífero.
- Factores que la intensifican: calor, pH elevado, sequía, bajas corrientes.
- Riesgos: pérdida de praderas marinas, anoxias, colapso ecológico.
“La naturaleza no hace nada en vano”, escribió Aristóteles.
¿Por qué te puede interesar?
Porque la mancha blanca no es un episodio aislado. Es un síntoma de cómo interactúan el clima, el uso del agua y la salud de un ecosistema que influye en la economía, el turismo y la calidad ambiental de toda la Región de Murcia. Entender su origen ayuda a comprender qué está en juego y qué decisiones pueden marcar la diferencia en los próximos años.









