El secreto de la sepia: la acuicultura murciana logra que sobreviva el 98 % de las crías

Investigadores observando tanques de cultivo de sepias en acuicultura
Investigadores del IMIDA con el alcalde Pedro Javier Sánchez y el consejero analizan el cultivo de sepias en San Pedro del Pinatar.
  • Un protocolo de nutrición del IMIDA reduce la mortalidad de los alevines en San Pedro del Pinatar del 50 % a cotas marginales.

  • El avance abre la puerta a la producción comercial sostenible de cefalópodos sin depender de ejemplares capturados en el mar.

En la complejidad de la vida marina, pocas especies resultan tan fascinantes y, a la vez, tan esquivas para la acuicultura industrial como los cefalópodos. Tradicionalmente delicadas, con estómagos exigentes y una alta sensibilidad al estrés en sus primeras semanas de vida, las sepias (Sepia officinalis) han sido durante décadas un desafío para la investigación biológica. Sin embargo, en las instalaciones del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA) situadas en San Pedro del Pinatar, las piezas del puzle nutricional han empezado a encajar.

Un equipo científico del centro ha logrado un salto cualitativo sin precedentes: elevar la tasa de supervivencia de los alevines durante su primer mes de vida hasta un 98 %. El avance supone duplicar holgadamente los registros del ejercicio anterior, cuando apenas entre el 43 % y el 47 % de las crías lograba superar esa ventana crítica de 30 días.

Evolución de la supervivencia en cultivo de sepias en acuicultura
Datos sobre la supervivencia de sepias en acuicultura en 2026.

Dieta combinada y la tecnología del ‘ojo invisible’

¿Dónde reside la clave de este éxito? Principalmente en la alimentación. La investigación ha determinado que la combinación estratégica de diversos alimentos naturales durante las etapas iniciales condiciona de forma irreversible el crecimiento y la viabilidad a largo plazo del molusco.

A la mejora de la dieta se suma una renovación tecnológica del centro acuícola. Las tanquetas de cultivo cuentan ahora con sistemas de seguimiento mediante procesamiento de imágenes. Este ojo digital permite medir y calibrar el crecimiento de cada individuo sin necesidad de extraerlo del agua ni manipularlo, eliminando una de las principales fuentes de estrés y bajas en las piscifactorías.

«Conseguir que un mayor número de ejemplares supere las primeras etapas de su desarrollo es fundamental para la viabilidad del sector. Estamos generando un conocimiento que permitirá incorporar nuevas especies a la acuicultura regional», destacó el consejero de Agricultura, Joaquín Buendía, durante una visita a los laboratorios pinatarenses.

Hacia la autonomía reproductiva en 2027

La sepia posee un indudable atractivo económico para el arco mediterráneo: un ciclo de vida corto, una rápida tasa de crecimiento en fases avanzadas y una demanda gastronómica y comercial consolidada.

Con los resultados obtenidos este año, el IMIDA prevé constituir para 2027 su propio stock permanente de reproductores. Este hito permitirá cerrar el ciclo biológico completo en cautividad de forma predecible, evitando tener que recurrir a la captura de ejemplares salvajes en el medio natural y sentando las bases para una acuicultura más diversificada, rentable y respetuosa con los caladeros de pesca tradicionales.

Quédate con lo esencial:

  • Hito científico: La supervivencia de la sepia cultivada en su primer mes de vida pasa de un 45 % promedio en 2025 a cotas de entre el 80 % y el 98 % en 2026.

  • Organismo responsable: Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), en San Pedro del Pinatar.

  • Claves del éxito: Diseño de dietas combinadas con alimento natural y actualización de los protocolos de cultivo.

  • Innovación aplicada: Control de crecimiento mediante visión por computador (análisis por imagen) que evita la manipulación física de los ejemplares.

  • Próximo objetivo (2027): Consolidar una reserva propia de reproductores sin extraer sepias del entorno marino salvaje.

  • Impacto sectorial: Avance decisivo para la diversificación y viabilidad comercial de la acuicultura de cefalópodos.