El águila será el ‘guardián de hierro’ que señala al futuro aeroespacial de Santiago de la Ribera

Escultura de un águila de hierro en Santiago de la Ribera
El coronel González Asenjo con el alcalde, José Miguel Luengo, los familiares del autor y sus colaboradores en la obra.

Con las alas desplegadas y una imponente envergadura de esqueleto metálico, el águila militar que durante décadas permaneció casi oculta entre la vegetación de la Academia General del Aire (AGA) ha encontrado su nuevo destino. Esta escultura de hierro, convertida en el nuevo hito urbano de Santiago de la Ribera, preside la rotonda de acceso por la carretera RMF-34 —el histórico nexo de comunicación con Los Narejos y el antiguo aeródromo— para dar la bienvenida a quienes llegan al municipio costero.

Su instalación no responde a un mero arreglo ornamental. El enclave dibuja de forma precisa uno de los vértices de lo que se consolida como el triángulo de la aeronáutica de San Javier: un eje estratégico que conecta la propia Academia Militar con dos infraestructuras en desarrollo: el Centro de Cultura Aeronáutica (el museo dedicado a la Patrulla Águila junto a la playa) y el Vivero de Empresas e Innovación Aeroespacial, ubicado en la antigua terminal civil.

Un pacto urbano y el homenaje a la octava promoción

La cesión de la pieza —por un periodo inicial de cinco años prorrogables— forma parte de una colaboración institucional por la cual el recinto castrense ha cedido espacio colindante para habilitar un aparcamiento público que aliviará la densidad de tráfico en la localidad.

Restaurada bajo la supervisión del Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire y del Espacio, la obra ha sido repintada en el tono institucional ‘gris ratón’. Durante su inauguración, el coronel director de la AGA, Luis Felipe González Asenjo, destacó el simbolismo de su colocación: la figura ha sido orientada con la mirada fija hacia el recinto académico, «vigilando a sus miembros e invitando a mirar nuestros valores y nuestro futuro».

La gestación del monumento se remonta a 1993, cuando el entonces coronel director García Rodríguez y el coronel escultor José Carlos García Verdugo González Sanguino idearon materializar el emblema del Ejército del Aire a gran formato. Con la ayuda de dos trabajadores de la base, Juan Gallego y Adolfo Jiménez, la construcción en hierro requirió casi un año de soldadura y aprovechamiento de materiales disponibles.

García Verdugo, perteneciente a la 8ª promoción de la AGA —como apunte temporal, el centro académico prepara ya el ingreso de su 82ª promoción—, dejó una impronta artística notable en el patrimonio militar español. Entre sus creaciones figuran la escultura del pionero de la aviación Julio Ruiz de Alda (copiloto del histórico vuelo del Plus Ultra en 1926) en el Casino Militar de La Ribera, el monumento a los aviones en ascenso de la plaza de la AGA, y diversas obras expuestas en las bases de Matacán (Salamanca) y Reus (Tarragona).

Quédate con lo esencial:

  • Nuevo hito: Instalación de la escultura del Águila del Ejército del Aire en la rotonda de la RMF-34.

  • Contexto urbano: Vertebra el polo aeroespacial junto a la AGA, el Museo de la Patrulla Águila y el Vivero de Empresas.

  • Acuerdo institucional: Cesión del elemento a cambio de suelo militar para aparcamiento público en La Ribera.

  • Historia de la obra: Diseñada en 1993 y ejecutada en 1995 por el coronel y escultor José Carlos García Verdugo (8ª promoción).

  • Restauración: Acondicionada en color ‘gris ratón’ por la supervisión del Servicio Histórico del Ejército del Aire y del Espacio.