El Centro de Ocio y Artes Emergentes Juan Martínez Juliá albergó el pasado sábado, 16 de mayo, una jornada de convivencia organizada por el Centro de Día de Aidemar, una cita que cumplió su cuarta edición uniendo a usuarios, familias y profesionales.
Artesanía con valor social
La cita comenzó con un mercadillo donde los asistentes adquirieron artículos elaborados en los talleres ocupacionales del centro. Es el resultado de meses de destreza manual y estimulación cognitiva.
Este tipo de iniciativas respalda programas que, según el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) en su informe sobre empleo e inclusión, resultan cruciales para dotar de habilidades prelaborales a este colectivo, cuya tasa de actividad en España se sitúa todavía cerca del 35%, muy por debajo de la media nacional. El dinero recaudado se destina de forma íntegra a la financiación de los proyectos sociales y formativos de la asociación.
Malabares contra las barreras
El momento cumbre llegó con el espectáculo del programa ‘Circus for All’. Esta iniciativa inclusiva utiliza las disciplinas circenses como herramienta educativa, terapéutica y de integración social. Los usuarios saltaron a la pista para ofrecer una función de música y color que reflejó el esfuerzo invertido en la primera fase del proyecto.
La directora del Centro de Día, Teresa Martínez, remarcó la necesidad de dar continuidad a estos espacios para asegurar que la presencia de las personas con discapacidad en la vida cultural de la comarca del Mar Menor sea una realidad cotidiana y no un hecho aislado.








