Héctor Verdú: «Aire26 ha atraído a Santiago de la Ribera a más de 270.000 personas»

El Festival Aéreo en Santiago de la Ribera atrajo a 270,000 personas, superando las expectativas. Destacó la organización eficiente y el impacto económico estimado en más de 6 millones de euros.
Multitud de personas disfrutando del Festival Aéreo en Santiago de la Ribera
El Festival Aéreo atrajo a más de 270.000 personas a Santiago de la Ribera.

Ni las alertas amarillas por lluvias -que no se cumplieron-, ni los oscuros nubarrones sobre el Mar Menor, desanimaron a las 270.000 personas que llegaron a Santiago de la Ribera para vivir el Festival Aéreo. Es el cálculo que baraja el concejal de Proyectos Estratégicos de San Javier, Héctor Verdú, tras el intenso fin de semana aeronáutico. «El domingo, el día fuerte, se concentraron en el municipio 170.000 personas», afirma. El balance positivo le anima a «comenzar ya a organizar Aire27«.

Héctor Verdú junto a un avión en el Festival Aéreo de Santiago de la Ribera
El concejal Héctor Verdú destaca la afluencia de público en el Festival Aéreo y «la experiencia de la organización».

De los nervios al alivio final

No faltaron motivos para la incertidumbre y los nervios. El viento que se desató el sábado, 2 de mayo, por la noche hizo pensar en que la afluencia de público bajaría, pero nada más lejos de la realidad. Los aficionados a los vuelos acrobáticos se protegieron con ropas y capuchas para no perderse los vuelos de Juan Velarde, del helicóptero NH90 o los WeFly Team, entre otros equipos. Sin duda, el que logró las mayores ovaciones fue el Eurifighter Typhoon, con sus toneles y sus pases a cuchillo. «Me lo estoy pasando pipa», gritó el comandante Jaime Guevara, piloto del caza de combate capaz de perderse a la vista en segundos.

Espectadores en la playa durante el Festival Aéreo en Santiago de la Ribera
Miles de móviles captaron los loopings y toneles de los aviones más ágiles del mundo.

Una organización ‘rodada’

«Todo el equipo ha logrado una organización casi perfecta, sin contratiempos, ya que hay una experiencia previa», explica el edil. Todo fue rodado en el Festival. Incluso entre el público, ya que apenas se registraron emergencias sanitarias. Solo cuatro personas fueron atendidas a lo largo de los tres días, en todos los casos a causa de mareos. Verdú destaca que «también el tráfico fue más fluido, porque al ser tres días, el público ha llegado escalonadamente». «Hubo alguna cola de coches en las entradas a San Javier, pero menos lenta que en otras ocasiones», afirma.

La hostelería hizo el agosto

Las reuniones previas con los hosteleros permitieron una mayor previsión de material y de personal en los bares y restaurantes para un fin de semana con todo ocupado. Mesas reservadas con un mes de antelación en primera línea de playa para ver el festival, han sido la tónica habitual. «Hemos fomentado que sacaran barras a la calle para que el público pudiera conseguir comida y bebida sin tener que esperar demasiado», explica Verdú. Algunos restaurantes ofrecieron ‘menú especial del Festival’ y organizaron el servicio en dos turnos.

Avión Canadair sobrevolando el Mar Menor durante el Festival Aéreo.
El Canadair en su vuelo más bajo, entre barcos, para cargar hasta 6.000 litros de agua. El ‘apagafuegos’ los lanzó después en una espectacular actuación en el Mar Menor.

Adelantar la temporada alta

«El Festival es ya un símbolo de identidad y realza el aspecto aeronáutico de San Javier», señala el concejal. Las exhibiciones aéreas son la cara más popular del proyecto ‘San Javier, Ciudad del Aire’, que incluye el centro de empresas tecnológicas para la defensa, la feria de drones (el próximo septiembre) y el Centro de Cultura Aeronáutica (en construcción).

En principio, la organización barajó otras fechas para asegurar una climatología más estable, pero Verdú defiende la programación en mayo «para adelantar la temporada alta del turismo». Además, San Javier se ha situado ya en el calendario de los festivales aéreos como el primero de la temporada de exhibiciones aéreas. «Ninguna campaña turística tiene tanta viralidad como los videos que subió la gente sobre el Eurifighter o la exhibición Sunset», comenta Verdú.

Fuegos artificiales iluminando el cielo durante el festival aéreo en Santiago de la Ribera
Espectacular actuación de los Eurosparx en vuelo nocturno con luces y pirotecnia.

Un impacto económico creciente

El Festival ha costado 260.000 euros, de los cuales el 30% ha sido cubierto con las aportaciones de los patrocinadores, aunque el concejal cree que la implicación empresarial permitirá llegar a financiar el 50% con patrocinios. El estudio económico que encargó el Ayuntamiento tras el festival de 2024, reveló un impacto económico en el municipio de más de 6 millones de euros, que previsiblemente puede haber aumentado en esta edición.

Verdú destaca «la participación del Ejército del Aire y del Espacio, ya que sin ellos no sería lo mismo». La expectación que generó la firma de pósters por parte de los pilotos de la Formación Mirlo fue prueba del tirón que los herederos de la Patrulla Águila reciben como un compromiso de continuidad.

Aviones en formación durante el Festival Aéreo Aire26 en Santiago de la Ribera
Los Mirlo en formación en la primera aparición que realizan en un festival aéreo.

Un cierre histórico

El cielo de San Javier recuperó su luz a medida que avanzó la mañana. Tras las primeras horas de incertidumbre por la amenaza de tormentas que hizo dudar a los paracaidistas de la Papea, el Festival Aéreo Aire26 desplegó este domingo su jornada principal, consolidándose como un motor económico para la costa del Mar Menor. Desde las once de la mañana, cuando los ‘hombres-pájaro’ inauguraron el espectáculo con sus aterrizajes de precisión milimétrica, el gentío en Santiago de la Ribera no dejó de mirar hacia arriba, abarrotando playas y terrazas.

La variedad marcó una edición que supo conjugar la espectacularidad con la vocación de servicio. Uno de los momentos más celebrados fue la intervención del Canadair del 43 Grupo, cuyos pilotos demostraron la pericia necesaria para cargar agua en la superficie marina, recordando su labor vital como «héroes de los montes». La nota internacional y de superación la puso el equipo italiano WeFly Team, integrado por pilotos con discapacidad que ejecutaron maniobras de alta complejidad con sus aeronaves adaptadas, demostrando que la destreza aérea no entiende de barreras físicas.

El festival también sirvió de escaparate para la tecnología más avanzada. El helicóptero NH90 ‘Lobo’ mostró su polivalencia en rescates, mientras que expertos como Juan Velarde o el portugués Jorge Loureiro llevaron la acrobacia al límite de lo físico. Sin embargo, el momento de mayor expectación llegó con la consolidación del Pilatus PC21. La formación Mirlo, integrada por seis profesores de la Academia General del Aire, demostró la agilidad del nuevo turbohélice suizo, rindiendo homenaje a la histórica Patrulla Águila con pasadas a 600 kilómetros por hora y formaciones como la ‘póker’ o la ‘bandera’.

Como broche final, el capitán Jaime Guevara hizo temblar el litoral a bordo de un Eurofighter. Sus trepadas verticales y la potencia bruta de sus motores cerraron tres días de exhibiciones que han consolidado a San Javier como referencia aérea.

Eurofighter sobrevolando la playa durante el festival aéreo en San Javier
El Eurofighter en su deslumbrante actuación entre las nubes del sábado por la noche.
Comandante Rafa Marín y equipo en el Festival Aéreo en Santiago de la Ribera
El Comandante Rafa Marín (el primero) tras dirigir a su equipo durante el evento aéreo.
Aviones realizando acrobacias en el Festival Aéreo de Santiago de la Ribera
Los Raven Team británicos dibujando en el cielo del Mar Menor