ALEXIA SALAS.
Hay una premisa tan vieja como el matrimonio: él deja pasar para sobrevivir; ella dice todo lo que piensa, sin filtro. La palabra como arma y el silencio escudo. De eso saben todas las familias. En la comedia de la francesa Salomé Lelouch ‘Mejor no decirlo’, Imanol Arias y María Barranco, pareja carismática que llena teatros aunque fuera para bailar una jota, lo aplican con ironía y ternura. Ya sabes desde el principio que la sangre nunca llegará al río.
Y además, ¿qué sentido tendría ponerse a debatir sobre feminismo con Antonio Alcántara?, porque Imanol sigue siendo el emprendedor que emigró de Sagrillas y, con sus tics de la generación de la posguerra, con poder de adaptación de un camaleón, se fue incorporando a la democracia, aunque nunca perdió el pelaje patriarcal.
«Qué te cuesta callarte», le dice él a ella, que acaba de soltarle a la suegra que la tarta está más seca que la mojama. A todos nos suena la petición. Y también nos es muy familiar esta otra: «Es que en tu familia no se dicen las cosas». Pero hay una que nos sirve para todos: «Es que el mundo está muy hostil», se quejan en la obra.
El texto hace desfilar en 70 minutos los grandes debates que nos encienden hoy: el aborto, el feminismo, la ecología, la identidad, la corrección política. Sin mojarse en absoluto. Roza en algunos momentos la superficialidad de debate de barra de bar, y uno echa de menos que la obra se detenga más en su pregunta más fértil: ¿estamos obligados a tener opinión sobre todo? Pero Tolcachir sabe dosificar la temperatura con inteligencia y mantiene al espectador enganchado, entre la carcajada y el reconocimiento incómodo, pero sin hundir la aguja. Tampoco se espera, porque el público sabe que va a ver una comedia entretenida. Y punto.
Pero están ellos, que elevan la función de sus propias limitaciones. María Barranco le da personalidad a Ella, domina el ritmo de cada escena y lo perfuma todo con esa chispa de humor absurdo, ligero y naif que tanto nos recuerda a Verónica Forqué y al universo Almodovar.
Imanol, sobrado de talento como es, sostiene cada envite desde la escucha y ese reproche tan Antonio Alcántara, que tiene un decálogo propio de ver las cosas. La pareja, con tal calibre de actores, solventa cada situación, aunque en ocasiones se les vea algo mecánicos.
‘Mejor no decirlo’ no reinventa nada. Pero en manos de dos actores que llevan décadas sobre las tablas y delante de los focos, eso importa menos de lo que parece. A veces el teatro cumple con hacernos reír de nosotros mismos. Y eso, en los tiempos que corren, tan hostiles como ellos mismos lamentan, no es poco. Tampoco es pequeño el esfuerzo por programar un calendario teatral con ese poder de convocatoria en la primera temporada del Teatro de Invierno de San Javier, lo cual se agradece inmensamente. A la vista está cómo se agotan las entradas a los pocos días de salir a la venta y, aunque es conocida la generosidad del público de San Javier con los actores, la efusividad de los aplausos con el teatro en pie. Había ganas de teatro y se nota.
Obra: ‘Mejor no decirlo’, de Salomé Lelouch.
Dirección: Claudio Tolcachir.
Intérpretes: Imanol Arias y María Barranco.
Cuándo: Sábado, 23 de mayo.
Dónde: Teatro de Invierno, San Javier.









