‘El efecto’ cierra con otro ‘lleno total’ la temporada en el Teatro de Invierno de San Javier

Escena de la obra 'El efecto' en el Teatro de Invierno de San Javier
La obra 'El efecto' cierra su temporada con un lleno total en San Javier.

Alexia Salas.

El nombre de Lucy Prebble, una de las guionistas más destacadas de su generación y autora del guion de la magnífica serie ‘Succession’, ya era suficiente argumento para no perderse ‘El efecto’, otro texto original de la autora, potente, con una fuerza y un magnetismo inapelables.

La obra te lleva a las interioridades de un experimento clínico, sin cinismos, porque ya hemos visto y sabemos mucho después del covid. Y termina revelándose como una radiografía del corazón humano. La adaptación de Juan Carlos Fisher, que se ocupa también de la dirección, abre las paredes opacas de un laboratorio que ensaya la eficacia -y efectos secundarios indeseados- de un nuevo antidepresivo. Un propósito altamente rentable.

La versión española muestra la situación sin subrayados, confiando en que el público sabrá leer lo que va creciendo bajo la superficie: esa duda aterradora de si somos lo que sentimos o lo que la química le dicta a nuestras sinapsis. En definitiva, ¿somos dueños de nuestros sentimientos o víctimas manipulables de una píldora?

Los cuatro actores ponen ritmo, aliento, humanidad y una autoridad escénica que se agradece por el carisma, la concentración y la clarísima dicción. Alicia Borrachero compone a una doctora que parece construida de capas superpuestas. Se empeña en mostrar autoridad, pero se le transparenta el miedo y la fragilidad a través de la bata blanca.

Fran Perea muestra solo una cuarta parte de lo que ha crecido desde su adolescencia en ‘Los Serrano’. En teoría es el personaje más oscuro, aunque con grietas por donde se cuela la verdad. La madurez interpretativa del actor y su creíble contención le dan solidez a la narrativa.

Es una pena que en el teatro no se pueda ver la luz de la cercanía que en el cine y la televisión emana Elena Rivera, la dulce novia de Carlitos en ‘Cuéntame’. Ilumina en cambio con una interpretación precisa, sin ñoñerías ni artificios, dejando ver su vulnerabilidad más íntima, que en realidad es el motor dramático de la obra.

Itzan Escamilla irrumpe en lo que debería ser un trámite sin sorpresas en el ensayo clínico. Su energía agita la trama y el objetivo empresarial hasta romper el equilibrio emocional de todos. Impulsivo, apasionado, con un entusiasmo casi infantil y la osadía de quien acostumbra a no tomar nada en serio, aporta el atrayente riesgo, lo inesperado de la vida que arruina los planes más racionales. El público no tarda en saber que lo que siente el joven no es causado por la química, sino por su alma libre.

La fluidez en la escena hace de gancho, de lazo al cuello del espectador. Cada gesto de uno altera al otro, cada silencio hace cambiar la temperatura en una escenografía gélida, propia de un laboratorio tecnológico que estudia a los humanos como cobayas.

«La historia de la medicina es la historia del placebo, sobre todo ahora que sabemos que nada funciona», dice la doctora Borrachero a un público curtido en pandemias y escándalos médicos. ‘El efecto’ no da respuestas, sino preguntas que pueden incomodar y seducir al tiempo. Porque la verdad puede ser el experimento más peligroso.

Con esta función redonda ha cerrado el teatro de Invierno de San Javier su primera temporada, en la que se han sucedido varios llenos -con finales de aplausos en pie- para ver a José Sacristán, Imanol Arias y María Barranco, entre otros actores con funciones de calidad. El público ha dejado claro su mensaje: queremos teatro y apreciamos lo bueno.